Recurso

Practicar una buena higiene respiratoria

An illustration showing people practicing good respiratory hygiene in the winter

La higiene respiratoria es crucial para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas, especialmente durante el invierno, cuando los virus como la gripe y COVID-19 son más frecuentes. Siguiendo algunas prácticas simples, usted puede proteger su salud y la salud de quienes lo rodean.

Comprender la higiene respiratoria

Una buena higiene respiratoria implica medidas que eviten la propagación de gérmenes a través de gotitas cuando hablamos, tosemos o estornudamos. Dado que estas gotitas pueden contener agentes infecciosos, es esencial controlar su propagación.

Principales prácticas de etiqueta respiratoria

  • Use mascarilla: Usar mascarilla en espacios públicos interiores puede reducir significativamente la transmisión de virus respiratorios.
  • Tos y estornudos: Siempre cubra su boca y nariz con un pañuelo de papel o con el codo al toser o estornudar. Deseche los pañuelos de papel de forma segura y desinfecte sus manos después.
  • Higiene de manos: Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de estar en un lugar público, o después de sonarse la nariz, toser o estornudar. Si no tiene agua y jabón a la mano, use desinfectante para manos a base de alcohol.
  • Evite tocarse la cara: Tocarse la cara, en particular los ojos, la nariz o la boca, puede transferir virus de las superficies al cuerpo. Mantener las manos alejadas de la cara es una forma sencilla pero eficaz de reducir este riesgo.
  • Quédese en casa cuando esté enfermo: Si se siente mal, priorice quedarse en casa para limitar la propagación de la enfermedad.

Crear un entorno saludable

  • Saneamiento regular: Mantenga limpias sus áreas recreativas y de trabajo. Desinfecte regularmente superficies comúnmente tocadas, como perillas de puertas, interruptores de luz y dispositivos móviles.
  • Ventilación: Un buen flujo de aire puede ayudar a dispersar partículas potencialmente infecciosas. Cuando sea posible, aumente la ventilación abriendo ventanas o utilizando dispositivos de filtración de aire.

Recuerde

Incorporar estas prácticas de higiene respiratoria en su rutina diaria, contribuye a una comunidad más saludable. Todos podemos poner de nuestra parte para mantener limpio y seguro el aire que compartimos.